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lunes, 6 de septiembre de 2010

De la fianza (y II)

Ya está. A pesar de que no resulta atractivo que obliguen a uno a garantizar que va a hacer un uso normal de la casa que alquila mediante una fianza, si queremos eliminar de la contabilidad los costes de "vandalismo" y así poder mantener o incluso mejorar los precios, debemos probar el método de la fianza. Así no se reparte entre todos el coste de los cuatro o cinco seres incivilizados que pasan a lo largo del año por La Regalina, sino que este recaerá íntegramente en ellos.
LA FIANZA NO SUPONE NINGÚN COSTE PARA EL CLIENTE que hace un uso normal de la casa. A continución haré una breve lista de las cosas que no cobraremos y las que sí (según nuestra experiencia con gente poco cuidadosa):

No es objeto de cobro:
- Un vaso o un plato roto
- La falta de una cucharilla que se ha colado en la basura
- Un pequeño desperfecto en la pintura consecuencia del roce de la maleta al girar en la escalera
- Algo de poco valor que se haya roto o estropeado accidentalmente en su uso normal
- El arreglo de un electrodoméstico que se haya estropeado en su uso normal (no negligente)

Ejemplos de cosas que sí son objeto de cobro:
- Media vajilla o cristalería rota
- Sustracciones de equipamiento, electrodomésticos o mobiliario
- Limpieza de tapicería de sofás a causa de subirse a ellos con los zapatos puestos, manchas de chocolate, etc...
- Limpieza de mantas usadas en el suelo en el exterior de las casas
- Pintura de paredes manchadas por manos de barro, chocolate, etc...
- Pintura de paredes por colgar papeles de ellas con celofán (que arranca la pintura al sacarlos)
- Pintura de paredes por matar insectos contra ellas usando calzado
- Limpieza de mantas y tapicerías por vómitos, etc... (siento ser desagradable, pero nos ha tocado)
- Una televisión golpeada

Es decir, la regla general es: no se cobra lo que haya ocurrido dentro de un uso normal de las cosas y sí lo que se haya deteriorado por un uso inadecuado.

Repito, esto no supone ningún coste adicional al 99,9% de nuestros clientes y nos cubre contra el imprevisible e indetectable a priori 0,1% para poder mantener unos precios altamente competitivos.

Buena semana a todos!

lunes, 9 de agosto de 2010

De la fianza

Llevamos algunos años a vueltas con el asunto, especialmente desde que inauguramos nuestra línea de lujo con La Casa Nueva, ya en 2.003, pero no acabamos de concretar.

En la mayoría de casas rurales de alquiler los huéspedes tienen que depositar una fianza a la entrada, que se devuelve a la salida si no hay ningún desperfecto o falta en la casa. La forma suele ser en efectivo o bien, inmovilizando una cantidad en la tarjeta de crédito del cliente, mediante el datáfono.

La fianza tiene una ventaja y dos inconvenientes: la ventaja es que el gasto en reposiciones y reparaciones disminuye de una manera importante y los inconvenientes que nada más llegar el cliente percibe una sensación de disciplina de cuartel nada idónea para empezar unas vacaciones y por otra parte, los chequeos a la salida tienen que ser más exhaustivos y, por tanto, lentos (recuentos, discusiones, etc....) .

El problema es que en los últimos años, no se si consecuencia de la crisis o de la LOGSE, los desperfectos y las "desapariciones", aún siendo marginales entre nuestros cientes, que mayoritariamente son estupendos, se han multiplicado, duplicando los costes por estos conceptos, los cuales, indudablemente al final tienen que ser trasladados al precio de los alquileres de una manera injusta, ya que todos pagan lo que unos pocos destrozan arbitrariamente.

Aunque parezca sorprendente, estas son algunas de las "costumbres" nuevas que nos estamos encontrando, repito, en un porcentaje muy pequeño, pero significativo en cuanto a costes:
- Desaparición de toallas
- Matar moscas con una zapatilla contra la pared, quedando la marca de la zapatilla y los restos de la mosca en la misma.
- Romper un espejo a patadas
- Partir la pantalla de una TV de plasma por la mitad
- Limpiarse las manos de chocolate contra la tapicería de un sofá
- Meter perros en la cama
- Desaparición de mandos a distancia

Como decía, todo ello ocurre en un porcentaje mínimo de los alquileres, pero son inconvenientes que complican mucho el que la casa esté impecable para el siguiente huésped ya que, a veces, no solo basta con limpiar, sino que hay que pintar.... o reponer la tele.

Por todo ello, en cuanto concretemos la manera con el banco, implantaremos la fianza y una tarifa por desperfecto, ya que consideramos que no es justo repartir entre todos lo que destrozan unos pocos. Seguramente con esta medida podremos conseguir no subir los precios de cara a 2.011. Es un objetivo que tenemos en función de como optimicemos los costes, veremos si podemos alcanzarlo.

Por lo demás, el verano se desarrolla estupendamente, la mayoría de las encuestas son muy favorables, seguimos tomando nota de sugerencias y mejoras, y planificando nuevos servicios e incorporaciones ya de cara a la temporada de invierno.

Buena semana a todos!